Lactancia materna y vuelta al trabajo

Por aclamación popular y tras varias semanas de inactividad del blog por la falta de viajes, nos hemos decidido a hacer esta entrada para ayudar a padres que se encuentren en esta situación o vayan a enfrentarse a ella próximamente. Primeramente quiero hacer una breve introducción a cómo fue mi vuelta al trabajo, ya que fue en plena pandemia de COVID19 y, como algunos sabéis, soy médico y la situación era si cabía, más complicada de lo habitual. Debía extremar las medidas de higiene más aún de lo habitual en estos casos, eso acompañado de guardias de 17 o 24h en diferentes dispositivos (Urgencias de hospital, urgencias ambulatorias y consulta en centro de salud). Os cuento brevemente mi (nuestra) experiencia, ahora que ya tenemos la situación más o menos dominada ;-).

  1. ¿Qué necesito para extraerme leche fuera de casa?

a) Un lugar tranquilo y privacidad: debe ser un lugar en el que tengas algo de privacidad y estés tranquila para facilitar la estimulación. Primero se debe dar un pequeño masaje antes de la extracción y puede ayudar a la estimulación el ver fotos o vídeos de nuestro bebé mientras estamos realizando la extracción.

b) Un sacaleches: como es obvio, la extracción con un sacaleches es más rápida y eficaz que una extracción manual si disponemos de poco tiempo. Los hay de dos tipos de extracción: manuales (en los que una misma bombea manualmente a la velocidad e intensidad que una quiere) o eléctricos que se enchufan a corriente eléctrica o van con batería portátil. Dentro de ellos, los hay simples (extraen de una única mama) o dobles (extraen de las dos mamas a la vez). Nosotros nos decantamos, ya que iba a disponer de poco tiempo para extraerme leche, por un eléctrico y doble: el Medela Freestyle (os dejo enlace aquí). Cada extracción consiste en una fase de estimulación de 2 minutos de duración + 15 minutos de extracción completa, pudiéndolo parar antes o después.

Imagen de http://www.amazon.es

c) Esterilización de piezas del sacaleches: aunque no es estrictamente obligatorio, en la situación en la que yo me encontraba tenía que extremar las medidas de higiene. Yo suelo hacerlo antes de cada extracción, pero si estáis en casa o en una situación distinta valdría con hacerlo una vez al día. Tenemos varias opciones según el sitio donde vayas a realizar la extracción:

–>Dispongo de corriente eléctrica y/o microondas: esterilización por vapor: para ello, podemos utilizar un esterilizador eléctrico que va conectado a la luz. Para comenzar la esterilización debemos poner unos cuantos mililitros de agua destilada en un contenedor y después encender el programa, el cual tarda entre 5-15 minutos. El modelo del que dispongo en casa es este (os dejo enlace aquí)

También los hay con función de secado, los cuales tardan entre 40-60 minutos en realizar la esterilización y el secado de las piezas. En mi caso este es el tipo que utilizo en el trabajo, ya que me permite manipular las piezas al mínimo al no tener que secarlas. Os dejo enlace del modelo que me compré para el trabajo aquí.

Imagen de: http://www.amazon.es

Algunos de estos esterilizadores también permiten quitarlos de la corriente eléctrica y meterlos directamente al microondas, lo cual también es muy cómodo.

Si dispones de poco espacio pero sí tienes acceso a un microondas, hay bolsas esterilizadoras para microondas, las cuales son bolsas con zip que introduciendo una pequeña cantidad de agua dentro de ella en unos pocos minutos puedes esterilizar las piezas a microondas. Os dejo enlace aquí de las que he probado que van bastante bien (sirven para 20 usos).

Imagen de: http://www.amazon.es

–> No dispongo de corriente eléctrica o microondas: esterilización en frío o química

Aunque esta opción está menos de moda, nos puede sacar de un apuro. Se trata del “método Milton” que tanto se llevó en los ’90s, que consiste en añadir unas pastillas esterilizadoras especiales en un recipiente de agua fría y dejar reposar unos minutos. Nosotros lo hemos utilizado alguna vez de viaje y puede ser una opción. Os dejo enlace de las pastillas esterilizadoras aquí y del recipiente de viaje que hemos probado nosotros aquí. Hay recipientes más grandes donde caben todas las piezas.

d) Bolsas o recipientes de almacenamiento de leche materna: para facilitar el transporte del trabajo a casa, conviene que utilices bolsas de almacenamiento que ya van esterilizadas previamente, donde puedes rotular nombre del bebé, fecha y cantidad de leche almacenada. No debemos olvidar cerrarlas debidamente: intentar no dejar ninguna burbuja de aire en su interior para que la leche no se eche a perder. También se pueden congelar ahorrando bastante espacio en el congelador de casa. Estas bolsas posteriormente pueden introducirse en un calienta-biberones o al baño María, y siempre remover la leche antes de ofrecérsela al bebé.

Por otro lado, puedes utilizar recipientes calibrados libres de BPA y que cierren herméticamente, también debes esterilizarlos previamente antes de la extracción. Os dejo un ejemplo de ello aquí.

e) Una nevera portátil: que mantenga estable la temperatura de la leche en el transporte a casa. Si dispones de frigorífico en el trabajo puedes aprovechar e introducir la nevera dentro de él. Si los conservas a temperatura ambiente no es necesario.

f) Un rotulador permanente: para rotular nombre, fecha de la extracción y mililitros extraídos en el recipiente o bolsa donde vayas a almacenar la leche

g) Jabón especial para biberones: una vez finalizada la extracción, conviene lavar las piezas del sacaleches por separado. Para ello utilizo un jabón especial para biberones que contienen enzimas especiales para eliminar posibles restos de leche del interior.

2. ¿Cómo y cuándo realizo la extracción?

Lo ideal es que sea lo más fisiológico posible. Las guías recomiendan hacerlo cada 3-4 horas, más o menos como lo haría el bebé. Para ello, es recomendable hacer un pequeño masaje circular alrededor de las dos mamas a modo estimulación. Por otro lado, hay que tener en cuenta que la succión de un sacaleches no es igual de eficaz que la del propio bebé. Además, cuantas más veces nos extraigamos más leche se produce.

Por otro lado y como hemos dicho antes, conviene hacerlo en un lugar en el que preferentemente estemos solas y esto suponga un rato de relajación, ya que que el estrés no facilita la estimulación. Puede ser un buen momento para llamar a algún familiar que esté con el bebé, ver sus fotos o vídeos o para tomar un descanso simplemente. Además, disponemos en el mercado de sujetadores-top que se enganchan directamente al sacaleches para dejarnos las manos libres durante la extracción. Dejo enlace aquí.

3. ¿Cómo conservo la leche materna?

Una vez me dieron este consejo: la regla del 6 “6 horas, 6 días, 6 meses” que desarrollo por aquí:

a) A temperatura ambiente y evitando temperaturas extremas: entre 4 y 6 horas y si la extracción se ha realizado con limpieza extrema

b) En frigorífico a 4ºC o temperatura inferior: entre 3 y 5 días

c) En congelador a -18ºC o temperatura inferior: hasta 6 meses. Revisa tu congelador para ver si tiene la opción de -18ºC o inferior, ya que la mayoría de congeladores domésticos con frigorífico tipo “Combi” no suelen llegar a esta temperatura.

Espero poder haberos ayudado con unas pequeñas pinceladas de mi cortita experiencia (llevo 4 meses trabajando después de la maternidad). En breve, os dejamos entrada de “Cómo ofrecer la leche materna extraída a tu hijo” obra de Cagaprisas.

Y vosotros, ¿cómo os extraéis la leche materna? ¿utilizáis alguna otra herramienta que nos pueda servir? Dejárnoslo en los comentarios 😉

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